BUSQUEM UNA NOVA FAMÍLIA

Pescallunes és un projecte d’educació viva i criança natural per a infants d’1 a 2 anys aproximadament , que va començar a caminar el setembre del 2015 al barri de Gràcia. A partir del mes de març se’ns allibera una plaça.

El projecte es va començar a gestar el novembre de l’any 2014, quan un grup de mares i pares del barri es van unir per crear un grup de criança que satisfés les seves necessitats i les dels seus fills. Després de diverses reunions, es va establir que l’objectiu principal del grup seria agafar les bases de l’educació viva i potenciar-ne els valors, amb respecte i amor per al desenvolupament dels petits, i amb una implicació total de les famílies i de l’educadora. El grup de criança està pensat inicialment per a dos anys (és a dir fins al juliol de 2017) amb possibilitats de continuïtat en funció de la voluntat de les famílies.


Ens basem en els principis del moviment lliure i autònom, i en el joc com a base d’aprenentatge, per això comptem amb una educadora formada, a banda de dues mares o pares actius cada dia, que donen suport a la figura de l’acompanyant principal. L’objectiu és ser deu famílies perquè la ràtio sigui de 3 adults per infant. Els pares actius son diferents cada dia, amb la qual cosa un membre de cada família ha d’estar un matí a la setmana a l’espai i ha de fer el dinar un cop cada quinze dies per a tots els nens i els tres adults. L’horari és de 9 a 14 h de dilluns a divendres, amb entrada flexible fins a les 10 h.Ens hem constituït com a associació i l’educadora té un contracte laboral amb un sou digne, acordat entre ella i les famílies. Els pares ens encarreguem de tota la logística, és a dir, ens repartim els torns per fer neteja, el menjar (ecològic, de proximitat i de temporada), preparar el material, etc., i l’educadora s’encarrega de tota la part pedagògica. Funcionem de manera assembleària i prenem les decisions per consens. Ens trobem un cop al mes amb l’educadora per informar, exposar propostes, aprendre del dia a dia, etc. i un cop al mes per tractar temes logístics. Treballem per comissions i un membre de cada família s’ha de comprometre a formar part d’almenys una: comissió de gestió interna, comissió econòmica, comissió d’alimentació, comissió logística, comissió de bricolatge, etc. La majoria de les famílies som de fora de la ciutat, així que Pescallunes esdevé per a tots nosaltres un nou espai familiar on compartir i aprendre.

El local és al carrer Llibertat, a Gràcia. Està completament equipat per als nens i té pati, fins ara havia funcionat com a escoleta d’educació lliure i té tots els permisos en regla. També som socis de l’Associació del Jardí del Silenci i hi fem sortides habitualment. Allà compartim espai (també un sorral) amb altres grups de criança del barri.

La quota mensual és de 235 €/mes, que inclou el sou de l’educadora, el lloguer del local i altres despeses extres, com ara el material.

La llengua vehicular del grup és el català i el contacte diari amb els nens per part de l’acompanyant principal també. Atès que hi ha famílies d’origen diferent, però, a les assemblees hi és present el català i el castellà, i fins ara amb els nens també el francès.

Si creieu que us pot interessar el projecte i voleu conèixer-nos, us animem que ens escriviu a pescallunes2015@gmail.com

Anuncios

BUSQUEM UNA NOVA FAMÍLIA A PARTIR DEL MARÇ

Pescallunes és un projecte d’educació viva i criança natural per a infants d’1 a 2 anys aproximadament , que va començar a caminar el setembre del 2015 al barri de Gràcia. A partir del mes de març se’ns allibera una plaça. Així doncs, busquem una família que vulgui formar part del nostre projecte. Si teniu un fill o filla nascut a finals del 2013 o el 2014 i voleu conèixer amb més detall el projecte, no dubteu a escriure’ns a pescallunes2015@gmail.com.
Veure l’anunci complert.

TODAS SOMOS CAROLINA BESCANSA

Como madre trabajadora y miembro del grupo Pescallunes, quiero, al igual que hace Soledad Alcaide en su artículo Esas que lo quieren todo”, dar las gracias a Carolina Bescansa. Mi reconocimiento está motivado porque donde otros ven oportunismo, afán de protagonismo, sinvergonzonería y demás injurias, yo veo una madre valiente y una mujer trabajadora.

Aun estando tentada a hacerlo, no defenderé la crianza con apego ni la educación libre – bases de nuestro grupo-, ya que lo considero parte de otro debate.

 

He de reconocer que la primera imagen que vi me provocó cierto rechazo. No consideraba que el Congreso de los Diputados fuera el mejor sitio para un bebé. Me pareció raro. Algo similar me pasó cuando hace unos veinte años vi una pareja de homosexuales besandose en un parque londinense. Saber que una pareja del mismo sexo  puede contraer matrimonio es una de las pocas cosas que  me enorgullecen de este país.

 

Tras leer el artículo de Alcaide antes citado, entendí que seguramente Bescansa tampoco considera el Hemiciclo el lugar ideal para su hijo. Como tampoco yo, arquitecta, considero que las visitas de obra, reuniones con clientes y sesiones de trabajo a las que he llevado a mi hija Marta, siendo un bebé de apenas 4 meses (edad con la que se acabó mi baja maternal), lo fueran. Cada vez soy más consciente de que lo mejor para mi bebé hubiera sido dejar de trabajar y dedicarme íntegramente a ella . Sin embargo, no he sido tan generosa y he pensado en mi vocación y en las facturas que he de pagar al final de cada mes. Por eso, sabiendo que con quien mejor está un lactante tan pequeño es con su madre, decidí al igual que Bescansa separarme lo menos posible de ella, manteniendo mi trabajo.

 

Poco saben de crianza los que piensan que la guardería del Congreso es la solución para un bebé de 6 meses que se alimenta de pecho. Como mucho puedo aceptar que sea solución para la madre. Y no pretendo con esta observación mía señalar a nadie. Solo quiero recalcar que bebés, madres y maneras de criar hay muchas. Sin embargo, en este país de pandereta, la mayoría de madres que trabajan no pueden elegir: han de dejar a su hijo al cuidado de terceros, en los que no incluyo al padre que en la mayoría de casos también necesita trabajar.

 

Muchas son las críticas hacia la pobre Bescansa que he oído:

– “muchas mujeres no pueden llevar a su hijo al trabajo”. ¡Pues claro que no! Igual que no todo el mundo puede trabajar desde casa, o ir andando al trabajo, hacer horario intensivo. Pero si ella y otras pueden, por qué no permitirlo.

– “tiene guardería en el Congreso”: Anteriormente ya he dado mi parecer al respecto.

– “que lo deje con el padre”. Bescansa es la madre soltera de dos niños.

-”lo hizo para hacerse la foto”. Evidentemente, de ahí su valentía. Su objetivo era mandar un mensaje y y lo hizo de una forma muy clara.

”menos mal que el niño se porto bien”. Dudo mucho que fuera casualidad. Toda madre mentalmente sana conoce a su bebe y puede en cierta manera prever su comportamiento. Con los seis meses de vida de mi hija, yo también iba con ella donde hiciera falta. Mientras sus necesidades básicas estuvieran cubiertas -comer,dormir, defecar y madre- no suponía ningún inconveniente. En cualquier caso yo me pregunto, ¿tan grave es que, en caso de que el niño hubiera llorado, Bescansa hubiera abandonado el Salón hasta que el pequeño estuviera más tranquilo? Supongo que a ésto se refieren con lo de “portarse mal”, no me imagino otro tipo de maldad en un lactante de 6 meses.

 

Por favor: ¡basta de hipocresía!. La igualdad no se consigue poniendo una guardería, que por cierto, en Barcelona solo se ofertan un 34 % de plazas públicas.¿De verdad no podemos pensar en soluciones efectivas? Imaginemos bajas maternales más largas, bajas paternales equivalentes a las maternales y obligatorias, trabajo desde casa, mas inversión en guarderías, ayudas para los grupos de crianza, incentivos a las empresas que faciliten la maternidad y paternidad de sus trabajadores …

 

Proyectemos una sociedad donde los niños tengan cabida y donde sus madres puedan ELEGIR como criarlos independientemente de su trabajo. Un mundo donde disfrutemos de las mejores profesionales, sean o no madres. Un entorno laboral conciliador con diferentes situaciones familiares y maneras de criar a nuestros hijos. Adaptabilidad frente a la actual rigidez. Para lograrlo son imprescindibles medidas que favorezcan la igualdad.

 

Las madres del grupo de crianza Pescallunes queremos decir alto y claro:”Todas somos Carolina Bescansa

 

Ana Belén Fuentes.

La Castanyada

El passat diumenge 1 de Novembre van celebrar al local  dels “Pescallunes” la castanyada.

Es va tractar d’una jornada de portes obertes a la que no van faltar els moniatos, les castanyes i, per descomptat, la castanyera.

La jornada va acabar amb un magnífic concert per a delit de grans i petits.

Gràcies a tots por aquest gran dia.

La experiencia de montar un grupo de crianza…

Pescallunes es como nuestro hijo colectivo…

Una empezó pensando en hacerlo, a varias les había rozado la idea, l@s demás se dejaron llevar y se apuntaron al carro.

En diciembre 2014 nos vimos por 1ª vez unas cinco madres con bebés (las más grandes ya gateaban y el más pequeño era poco más que un recién nacido) en L’hora lliure en Gracia. Alrededor de un rooibos y un trozo de pastel, en medio de un jaleo de tambores, gritos y llantos, charlamos un rato y ahí se decidió concretar el proyecto. Así fue la concepción, un momento agradable aunque confuso.

Luego fueron 9 largos meses de gestación para finalmente dar a luz en septiembre de 2015.

Ahora nos queda acompañarlo en su crecimiento y desarrollo…

Somos un grupo que junta varias nacionalidades y orígenes, con necesidades diferentes, un enfoque de la vida que es proprio a cada un@ y recorridos específicos. Nos conocimos en un grupo de pre-parto, yendo al mismo grupo Pell amb Pell en COS para compartir problemáticas de lactancia y de post-parto, en la cooperativa de consumo, por anuncios colgados en el barrio y por internet.

Esta variedad es muy enriquecedora y vamos conociéndonos cada día más, con todo lo positivo que aporta cada un@ y sus pequeñas manías y cuelgues también.

Lo importante es el cariño que nos tenemos y con él que nos tratamos. Porque tod@s somos diferentes y tod@s podemos flaquear, pero siempre se aprende y crecemos junt@s para sacar adelante ese proyecto que tanta ilusión nos hace.

No existe LA manera de montar un grupo de crianza, existen 1001, y depende quien lo integra se construye con dinámicas diferentes.

Nosotr@s tenemos cierto nivel de exigencia, queremos tener las cosas bien organizadas y controladas, un pelín demasiado a veces…

Hemos dejado poco espacio a la casualidad y a los imprevistos aunque siempre se cuelen…

Vimos que en cuanto te pones surgen preguntas, dudas, interrogantes de cualquier cosa digas. “cuando coman” ¿Qué comer?, “el/la educador/a” ¿Qué tipo de educación y qué educadora?, “cuando l@s llevemos” ¿Qué horarios? ¿Dónde? ¿Qué ratio adult@s / niñ@s? ¿Qué precios? ¿Qué compromiso? ¿Hasta cuándo?…

Así que empezamos haciendo listas de cosas que nos parecían importantes, y constatamos que nos hacían falta comisiones para dividirnos el curro…

Buscar experiencias para tomar ejemplos y evitar errores, situación legal de los grupos de crianza, tipos de educación que nos interesaban, lecturas relevantes para ir haciéndose una idea, un local barato con obra o más carro y listo para entrar, una educadora que tenga experiencia, o no, que siga líneas educativas específicas o sencillamente con la que haya un buen feeling…

Habían tantas opciones, tantas ideas, tanto para investigar que nos costó definir hacia dónde tirar.

Coincidimos en tomar las decisiones por consenso. Esto se merecería un texto aparte, pero pensamos que si se vota siempre hay una parte de l@s integrantes del proyecto que no tienen voz y no son tomados en consideración. El consenso cuesta, a veces, más de lograr, pero el debate que se genera para ello es lo que nos permite conocernos mejor y acabar siendo una entidad pensante que late al unísono.

Entre todo lo que había que planear y lo que nos costaba centrarnos, pensábamos hacer una reunión cada 15 días, acabamos haciendo 3 por semana.

En realidad nos lo pasábamos muy bien, siempre había buena comida, fruta, pasteles, experimentos culinarios (¡muy logrados!), infusiones, zumos, un rato para compartir ideas y preocupaciones similares mientras jugaban l@s peques. Pero también fue duro y hubieron momentos estresantes y agotadores.

Cuando llegó mayo, luego junio y que seguíamos sin educadora y sin local, haciendo entrevistas a personas que nos parecían super competentes, visitando todos los locales más ruinosos del barrio y haciendo demasiadas asambleas nos empezamos a tensar bastante. Casi cundió el pánico cuando, llegado julio, todavía nos faltaba el espacio y 2 familias para ser 10 y ser viables…

En paralelo, era una alegría ver como l@s niñ@s iban cogiendo siempre más confianza entre ell@s y con las mamás, nos ayudaba a visualizar que “eso ya está en marcha y ya funciona”.

Pero también tuvimos momentos tristes. Tres familias bajaron del tren, porque la vida te lleva por caminos distintos y las necesidades cambian. Todas dejaron su huella en el proyecto, les debemos mucho y las echamos a faltar.

Lo bueno es que aprendimos mucho en el proceso y que cuando se encuentran l@s peques se nota que compartieron mucho tiempo junt@s y se acuerdan un@s de otr@s.

Nunca hubiera pensado que suponía semejante cantidad de trabajo, tiempo, energía e implicación emocional montar un grupo de crianza. Es un planteamiento de vida diferente, y todo lo que tiene relación con las criaturas toma tiempo y genera procesos más complejos de lo que parecía iban a ser en un principio.

No me arrepiento en absoluto. Ver funcionar Pescallunes, sentir que este proyecto es mío (tanto como de tod@s l@s demás), que estoy aquí como en mi casa, la confianza que nos tenemos (adult@s y niñ@s), ver lo que hemos logrado a nivel de relaciones humanas, de toma de decisiones y de funcionamiento, es un regalo que agradezco cada día que llevo mi hija ahí.

Es una escuela para ella poder descubrir la vida, las cosas, las relaciones y para mi desarrollar la observación para estar lo más cercana a las necesidades que se expresan alrededor mío, generar relaciones harmoniosas y mucho más…

Cada un@ es imprescindible para que Pescallunes sea lo que es.

Gracias a tod@s.

ARTICLE SOBRE ELS GRUPS DE CRIANÇA

El periodita Bernat Vilaró va entrevistar una de les mares Pescallunes per al seu reportatge sobre grups de de criança publicat a l’ARA Criatures del 31 d’octubre de 2015. Us deixem la versió íntegra de l’article:

 

“La tribu dels espais de criança

Grups de pares i mares s’autogestionen per educar les criatures sota el sostre de la confiança i el respecte

S’autoanomenen tribu i se’ls dibuixa un gran somriure quan expliquen què són i per què ho fan. Els espais de criança són grups de famílies que substitueixen la funció tradicional de les escoles bressol, i alhora permeten conciliar la vida familiar amb la laboral. Cada grup de criança el formen, de mitjana, unes 10 famílies, amb una figura d’educadora que acompanya els pares i mares amb els nadons. Conscients de les dificultats que tenen, les famílies que en formen part prefereixen destacar que són unes privilegiades. A Catalunya n’hi ha uns quaranta, dels quals una trentena són a la demarcació de Barcelona (deu a la capital), cinc a Girona, un a Lleida i tres a Tarragona, segons dades del Directori d’Educació Alternativa a Espanya i de la Diputació de Barcelona. Els espais de criança tenen tradició en països com ara França, el Regne Unit i Alemanya, i a l’Estat també n’hi ha a Euskadi i Navarra.

Aquests grups educatius giren sempre al voltant de la figura del nadó. I els més privilegiats ho poden fer en un local obert, òptim per desenvolupar la criatura en el món del lleure, acompanyat per un educador, i només a vegades pels pares i mares. Aquest és el valor afegit del món dels espais de criança. La criatura passa hores amb altres nadons, coneix i s’habitua a la nova figura de l’educador i ho fa sense l’omnipresència del progenitor. D’aquesta manera s’organitza, per exemple, el grup de criança Pequeños Maestros, del barri de les Roquetes de Barcelona. Sílvia Albert explica que aquest espai neix el gener del 2014 i té l’origen en el projecte Mares, un grup de criança compartida situat al Centre Cultural Toni i Guida, on les mares hi anaven acompanyades dels seus nadons per parlar sobre la criança, les seves necessitats i inquietuds. “Fèiem una tribu”, explica.

Albert apunta que, de trobar-se tan sols un dia a la setmana, les famílies que formaven part d’aquest grup van passar a trobar-se cada dia de la setmana. “Les criatures es fan grans i com a mares tenim la necessitat de tornar a la vida laboral”. No volien portar els fills a l’escola bressol perquè preferien ser partícips de la criança dels nadons i passar amb ells el màxim temps possible. “Vam veure que així podíem crear un marc òptim amb els nostres fills durant els anys daurats de la seva infantesa”, afegeix l’Albert, que va iniciar aquest grup de criança amb la Sandra Artieda després d’aconseguir un espai cedit per l’Ajuntament.

Al principi eren quatre mares que anaven tres dies a la setmana a aquest grup de criança, que funciona de dilluns a divendres (de 9 h a 15 h). Al setembre van contractar una educadora, que s’està quatre dies amb les criatures. El grup ha crescut, ara són sis famílies -tot i que només hi assisteix un pare-, que fan torns per cuidar les criatures, de manera que sempre hi ha una mare amb l’educadora. El nadó més petit té un any i dos mesos, i el més gran té dos anys i quatre mesos. Així, la canalla està ben cuidada i les famílies poden tornar a la vida laboral. A més, a Pequeños Maestros la mare a qui toca anar al grup porta el menjar, i l’educadora és qui controla el ritme de les sessions i planteja les activitats. “Volem arribar a deu famílies. A partir d’aquí ens aturarem i mirarem si es pot controlar o no, perquè no volem ser un projecte massificat”.

Amb perfil propi

Els grups de criança comparteixen els principis de l’educació lliure i respectuosa, que vol donar marge a cada nadó per no violentar el seu propi ritme. “Després cada família voldrà tirar cap a una banda o l’altra, i és aquí quan anem cedint de mica en mica”, argumenta Albert. D’aquesta manera, i salvant les distàncies, els grups de criança es mouen, a la seva manera, entre els espais familiars i l’educació en el lleure que promouen els esplais.

Als espais familiars els pares acompanyen sempre la criatura, hi són presents en tot moment. “Nosaltres no, deixem sols els infants, tret de la mare que sí que acompanya l’educadora. I, d’altra banda, tenim en comú amb els esplais que també deixem les criatures en mans d’educadors en el lleure, i que les famílies ens mantenim en un segon terme. Com fan els esplais, nosaltres també deixem que siguin els infants els protagonistes, que generin les seves pròpies activitats i creïn les sinergies que prefereixin entre ells”.

Roser Casanovas forma part de l’espai de criança Pescallunes, al barri de Gràcia. El nom del grup prové d’una llegenda de Sant Feliu de Pallerols, que explica que un veí del poble va veure la lluna reflectida a l’aigua d’una riera i la va intentar pescar amb un cove. Com el protagonista, les famílies dels grups de criança també són gent “amb il·lusions, somnis i molts projectes”. Al Pescallunes l’horari és de nou del matí a dues del migdia, i de dilluns a divendres. “Si poguéssim no deixaríem els fills fins als 3 anys, però les necessitats laborals de les famílies fan que hàgim de tenir els nens cuidats durant unes hores per poder treballar”, justifica Casanovas, que defineix els espais de criança com “una tribu d’autoajuda”.

El poder del consens

El Pescallunes el formen deu famílies i una educadora, i sempre hi ha dues mares o pares amb ella. “Som moltes famílies, amb les històries i preferències que té cadascuna, i és un aprenentatge vital increïble”. Prenen decisions en consens, “i això és molt complicat si no ho has fet tota la vida”. Casanovas reconeix: “A vegades és dur, però sobretot és molt gratificant. És una pràctica per conèixer una altra manera de participar en el món. És una petita escola per aprendre a ser bons ciutadans”, resumeix.

La gran sort que va tenir el Pescallunes va ser heretar el local d’un altre espai de criança que va haver de tancar. Quines dificultats es troba un grup així? “Precisament els locals i la logística d’espai, però també la manca d’infants”, afirma Casanovas. I és que quan les criatures creixen canvien les seves necessitats, entren a l’escola pública, i necessiten més espai per córrer i jugar. El local del grup de criança queda petit. “Potser el final del nostre espai arriba quan es tanqui el cicle, per l’edat dels infants o bé perquè el mateix local queda petit, ja que les criatures creixen”.

Atenció personal

Per la seva banda, Sara Fernández forma part de la Manada Gori-Gori, un altre grup de criança del barri de Gràcia de Barcelona que aprofita l’espai de l’entitat Mamas Graciosas. El grup el formen deu famílies i un educador, que també és pare. “La millor elecció que hem fet”, comenta Fernández. Es troben des de l’abril de l’any passat. “Cap de nosaltres volíem portar els nostres fills a les escoles bressol, on hi ha ràtios de 20 infants per a un sol educador, que només té temps de canviar bolquers, sense marge per a altres coses”, segons diu ella.

A la Manada Gori-Gori fan assemblees mensuals en què parlen d’assumptes vinculats a la logística del grup de criança o al sistema educatiu de l’espai. En dues ocasions, tal com detalla Fernández, han fet assemblees extraordinàries; per exemple, quan hi va haver una passa de grip. Cal destacar que tots els espais de criança busquen gent. Ja sigui per enfortir i assegurar el present dels grups, o per trobar noves famílies que en creïn d’altres. I què es necessita? Il·lusió, somnis i ganes de fer projectes nous. Com el veí que volia pescar la lluna amb un cove.”

 

Sortida al poble dels Pescallunes

IMG_8433IMG_8473El passat 19 de setembre vam visitar el poble dels Pescallunes, Sant Feliu de Pallerols. Segons la llegenda: “S’explica que una nit de lluna plena un santfeliuenc vorejava el riu Brugent quan va veure la lluna reflectida en l’aigua de la riera. Tan embadalit va quedar amb la bellesa de l’astre que molt brillava en la foscor de l’aigua que va decidir pescar-la amb un cove. Però no aconseguia ficar-la-hi. Algú va veure-ho i en to burleta li preguntà si volia pescar la lluna. Des d’aleshores als de Sant Feliu de Pallerols ens diuen PESCALLUNES: Gent amb il·lusions, somnis i molts projectes”. Ens agrada especialment aquesta darrera frase que defineix els Pescallunes.

P1160325P1160345Ens vam allotjar al camping Vall d’Hostoles, un camping molt familiar i acollidor a tocar de Sant Feliu de Pallerols. El camping és molt petitó i hi ha opció d’allotjar-se també en bungalou. Tenen un petit parc infantil, on els petits pescallunes van gaudir intensament. També van disfrutar collint les pomes de la pomera i jugant amb les fulles dels plataners caigudes, anunciant l’arribada de la tardor. A part dels plats deliciosos que vam portar preparats, vam poder tilitzar la barbacoa del camping per fer un “asado” argentino dissabte i una fideuà el diumenge.

IMG_8460IMG_8484Sant Feliu de Pallerols conserva edificis de diferents èpoques i carrers empedrats. És un poble amb un gran encant, principalment gràcies a que és travessat pel riu Brugent. Hi ha racons molt bucòlics com els antics rentadors així com el Molí de la Conqueta. El poble és travessat per la via verda del Carrilet, un itinerari enmig de la natura que segueix l’antic traçat del tren. Com és una ruta fàcil, vam poder fer-ne un tram amb bicicletes que incorporaven cadiretes pels més petits.